Mientras en CTAM se trabaja todos los días para sostener y mejorar los servicios que llegan a cada hogar de Adelia María, otros eligen el camino de la irresponsabilidad, el vandalismo y el desprecio por lo que es de todos.

Las imágenes que acompañan esta publicación reflejan una realidad preocupante: una vez más, elementos y residuos arrojados irresponsablemente al sistema cloacal, generando obstrucciones, daños y enormes complicaciones en el funcionamiento de un servicio esencial.

A esto se suma otro hecho lamentable ocurrido el pasado sábado, cuando personal de guardia debió afrontar una compleja situación en el sector oeste del Barrio Norte. Tras horas de trabajo y múltiples pruebas técnicas, se debieron reemplazar componentes dañados y más de 115 metros de cable coaxial troncal en calle Almafuerte.

Todo indica que ese desperfecto fue provocado por un proyectil disparado desde un rifle de aire comprimido, lo cual generó inconvenientes en los servicios de internet, televisión y telefonía.

Dos hechos distintos. Una misma problemática: la falta de conciencia colectiva. Cada acto vandálico, cada daño provocado, cada acción desaprensiva contra los servicios de la Cooperativa termina perjudicando a familias, estudiantes, trabajadores, empresas e instituciones que dependen diariamente de estas prestaciones.

Además, detrás de cada reparación hay tiempo y recursos económicos invertidos por CTAM en algo que se podría evitar. Cuidar los servicios públicos y cooperativos no es solamente responsabilidad de quienes los prestan. Es una tarea de todos, porque cuando se daña lo que es común pierde toda la comunidad.

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